El Gobierno de Estados Unidos desclasificó más de 230,000 páginas relacionadas con el asesinato de Martin Luther King Jr. ocurrido en 1968; sin embargo, según investigadores y expertos en su legado, los documentos ofrecen poca información novedosa y omiten grabaciones clave del FBI que seguirán bajo secreto hasta 2027.

David Garrow, autor de una biografía ganadora del premio Pulitzer sobre el líder del movimiento por los derechos civiles, revisó los archivos publicados en el sitio oficial del Archivo Nacional y concluyó que “no hay nada nuevo”. La mayoría de los datos ya habían sido divulgados anteriormente, afirmó en declaraciones al diario The New York Times.

La fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, anunció el lunes la publicación de estos documentos, alegando que “el pueblo estadounidense merece respuestas décadas después del horrendo asesinato de uno de los grandes líderes del país”. La administración del presidente Donald Trump aseguró que el paquete incluye documentos que “nunca fueron digitalizados y permanecieron almacenados durante décadas”.

Entre los contenidos divulgados se encuentran pistas seguidas tras el crimen, entrevistas a personas cercanas al asesino James Earl Ray, y un archivo de audio con una conversación entre la policía y su hermano Jerry Ray. También se publicaron datos sobre interacciones con servicios de inteligencia extranjeros durante la búsqueda del sospechoso.



La desclasificación de los documentos de Martin Luther King ha generado críticas por parte de sus hijos, Martin Luther King III y Bernice A. King, quienes recordaron que fue el FBI quien lideró una campaña para dañar la reputación de su padre. Larry Sabato, director del Centro de Política de la Universidad de Virginia, advirtió: “Tienen que leer esto con atención y no tomarlo al pie de la letra”.

Sabato agregó que muchos agentes del FBI podrían haber exagerado o fabricado información para complacer a su entonces director, J. Edgar Hoover.

“Soy escéptico con todo lo que he leído en los archivos del FBI sobre Martin Luther King”, declaró. King fue asesinado el 4 de abril de 1968 en Memphis, Tennessee, mientras apoyaba una huelga de trabajadores, y su muerte reforzó su legado como ícono de la lucha pacífica por la igualdad y la justicia racial en Estados Unidos.