El conflicto entre Tailandia y Camboya escaló este sábado 26 de julio, marcando el tercer día consecutivo de enfrentamientos armados en la frontera común. Hasta el momento, se reportan al menos 32 muertos, decenas de heridos y más de 140,000 personas evacuadas, según cifras oficiales de ambos gobiernos.
La vocera del Ministerio de Defensa de Camboya, Maly Socheata, confirmó en conferencia que los combates entre ambos Ejércitos continúan, a pesar de que se había discutido un posible alto el fuego.
Del lado camboyano, se registran 13 fallecidos (8 civiles y 5 militares) y al menos 21 heridos, mientras que Tailandia reporta 19 muertes (13 civiles y 6 militares), además de decenas de lesionados. Camboya ha evacuado a más de 3,400 familias, y Tailandia ha desplazado a más de 138,000 personas, en una emergencia humanitaria que sacude al Sudeste Asiático.
La disputa territorial entre Camboya y Tailandia -dos países ubicados en el sudeste asiático- se reactivó en mayo tras la muerte de un soldado camboyano. El foco del conflicto es la zona cercana al templo Ta Muen Thom, donde comenzaron los primeros choques armados.

Denuncias cruzadas ante la ONU
Ambos países llevaron el conflicto ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que celebró una reunión urgente para analizar la situación. Nom Pen acusó a Bangkok de utilizar aviones de combate y bombas de racimo, mientras que Tailandia denunció ataques indiscriminados contra civiles por parte del Ejército camboyano.Las tensiones se han extendido a una docena de zonas fronterizas, afectando gravemente áreas civiles en provincias como Ubon Ratchathani. El Ejército tailandés afirma haber actuado en defensa propia ante los ataques con tanques y artillería pesada de Camboya.
Alerta de guerra y mediación internacional
El primer ministro interino de Tailandia, Phumtham Wechayachai, alertó que los enfrentamientos podrían derivar en una guerra abierta, mientras que llamó al primer ministro de Camboya, Hun Manet, a rendir cuentas por los ataques contra civiles.Bangkok solicitó la mediación de la ASEAN, en especial de Malasia, país que preside actualmente el bloque regional. Hun Manet, por su parte, afirmó estar abierto a un alto el fuego, siempre que Tailandia demuestre una “voluntad genuina de paz”.
La Embajada de Estados Unidos en Bangkok, China, la Comisión Europea y el secretario general de la ONU, António Guterres, han instado a ambas partes a cesar las hostilidades de inmediato y resolver el conflicto mediante canales diplomáticos.
Este conflicto recuerda los enfrentamientos militares entre 2008 y 2011, cuando murieron más de 30 personas cerca del templo de Preah Vihear. Hoy, la escalada en 2025 amenaza con desestabilizar nuevamente la región si no se alcanza una solución pacífica.