Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, oficializó este martes 22 de julio su salida de la Unesco, sumando así el quinto retiro de organismos o pactos multilaterales amparados por la ONU desde su regreso a la Casa Blanca. Las decisiones forman parte de una política exterior basada en el lema “EE.UU. primero”, que cuestiona abiertamente el rol y los objetivos del sistema de Naciones Unidas.
La vocera del Departamento de Estado, Tammy Bruce, justificó la salida afirmando que la Unesco “no responde a los intereses nacionales” y acusó al organismo de promover “causas sociales y culturales divisivas” alineadas con la “agenda globalista” de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estados Unidos había retomado su participación en esta agencia apenas en 2023.
Entre las primeras decisiones adoptadas por Trump tras asumir la presidencia el 20 de enero de 2025 estuvo el retiro inmediato de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entidad a la que acusó de estar “influenciada por China” y de actuar bajo intereses corporativos. Washington financiaba el 18 % del presupuesto total de la OMS, siendo su principal aportante.
Ese mismo día, Trump también anunció que EE.UU. saldría nuevamente del Acuerdo Climático de París, alegando que este pacto impone “cargas injustas” a la economía estadounidense. El mandatario ha mostrado escepticismo frente al cambio climático y mantiene su respaldo al uso de energías fósiles.
En febrero de 2025, el presidente Trump ordenó el retiro del país del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, señalando que este “mantiene un sesgo sistemático contra Israel” y es utilizado por países como Irán, China y Cuba “para encubrir sus propias violaciones a los derechos humanos”.
También el 4 de febrero, la Casa Blanca formalizó la suspensión del financiamiento estadounidense a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA). Esta medida reafirmó una decisión previa del gobierno de Joe Biden en 2024, quien congeló los fondos tras denuncias de presuntos vínculos de empleados de la agencia con Hamás en el marco de la guerra en Gaza.
Con estas decisiones, Estados Unidos bajo Trump se ha desvinculado de cinco organismos clave de la ONU, marcando una ruptura profunda con la diplomacia multilateral. Las acciones reflejan una política exterior centrada en intereses nacionales, aun cuando implican el retiro de iniciativas globales de salud, derechos humanos, cultura, medio ambiente y