Miles de ciudadanos y líderes del Partido Nacional de Honduras participaron este domingo en la “Gran Marcha Nacional por la Defensa de la Democracia” en Tegucigalpa, para exigir garantías en el proceso electoral previsto para el próximo 30 de noviembre y denunciar intentos de manipulación por parte del oficialismo.

La movilización inició en la plaza Tigo, sobre el bulevar Morazán, y concluyó en la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE). Durante la protesta, destacaron las banderas azul y blanco de Honduras y pancartas con mensajes como “Firmes por Honduras” y “Es hoy o nunca”, mientras los manifestantes, vestidos en su mayoría con camisas blancas, pedían elecciones transparentes y creíbles.

El candidato presidencial del Partido Nacional, Nasry Asfura, encabezó la marcha e hizo un llamado al pueblo a participar en los comicios de noviembre. “Primero es Honduras, ante todo, porque acá nacimos, vivimos y acá nos vamos a morir. Hay que defenderla con todo nuestro amor y fuerza”, expresó.

Asfura, quien fue alcalde de Tegucigalpa entre 2014 y 2022, instó a los hondureños a ejercer su derecho al voto como una forma de salvaguardar la libertad y la democracia.

Crisis en el CNE y denuncias contra el oficialismo

Durante el acto, el jefe de bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, advirtió que el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) está en riesgo por la falta de consenso entre los tres consejeros del CNE, lo que compromete el cumplimiento del cronograma electoral.

Zambrano fue enfático: “Honduras está en peligro, la democracia está en peligro”, y acusó al gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre) de boicotear el proceso electoral. “Libre no quiere elecciones porque sabe que no tiene ninguna posibilidad de ganar. No cuenta con el respaldo del pueblo”, afirmó.

La renuncia de Ana Paola Hall, representante del Partido Liberal en el CNE, aumentó la tensión. Hall presentó su dimisión el viernes, condicionándola a que su reemplazo sea elegido en el mismo acto. Sin embargo, su salida requiere 86 votos en el Congreso, una mayoría calificada que el partido Libre no está dispuesto a apoyar.

Actualmente, el CNE está integrado también por Cossette López, del Partido Nacional y actual presidenta, y Marlon Ochoa, del Partido Libre.

Partido Nacional busca regresar al poder en medio de polarización

El Partido Nacional, que gobernó Honduras durante más de una década hasta 2022, espera consolidarse como alternativa de gobierno en estas elecciones. Los comicios elegirán un presidente, tres designados presidenciales, 298 alcaldes, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 al Parlamento Centroamericano.

Más de 6.3 millones de hondureños están convocados a votar, en un proceso que ya refleja altos niveles de polarización y discursos confrontativos entre oficialismo y oposición.