La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, alzó su voz el viernes desde la ciudad de Cali para denunciar que su cuerpo “de mujer negra” ha sido “celebrado, instrumentalizado, desgastado y desechado” por el sistema político colombiano.

Durante su participación en el evento por el Día Internacional de las Mujeres y Niñas Afrodescendientes, Márquez rompió un silencio de más de dos meses y expuso públicamente el deterioro de su relación con el presidente Gustavo Petro y su progresiva exclusión del Ejecutivo.

“Pasé de ser el fenómeno político, la heroína, a ser la traidora”, expresó Márquez en un potente discurso que se volvió viral en redes sociales. También afirmó que fue utilizada como símbolo de esperanza durante la campaña presidencial, pero que posteriormente fue desplazada del centro del poder político.

Francia Márquez fue clara al señalar que su papel dentro del Gobierno de Colombia ha sido reducido a lo simbólico: “Se nos quiere en la foto, pero no en la toma de decisiones”. Recordó que fue encomendada para liderar el recién creado Ministerio de Igualdad, sin recursos, sin estructura y sin apoyo político, enfrentando, según sus palabras, un “bloqueo sistemático”.

“Me acusaron de no ejecutar cuando jamás me entregaron un instrumento para hacerlo (…) Se promovió la idea de que como soy negra seguro robo, sin haber tocado un peso, me trataron como criminal”, agregó Márquez, aludiendo a los estigmas raciales que aún persisten en la administración pública.

Relación fracturada con Gustavo Petro

Aunque en 2022 fue pieza clave en la victoria de Petro, al representar a los “nadie” y convertirse en la primera mujer afrodescendiente en ocupar la Vicepresidencia, Márquez ha sido gradualmente marginada de los espacios de decisión.



En los últimos meses, perdió la titularidad del Ministerio de Igualdad, luego de criticar a ministros cercanos al presidente en una reunión televisada, lo que generó una fuerte crisis dentro del gabinete.

Desde ese Consejo de Ministros, celebrado el 4 de febrero, la vicepresidenta dejó de tener partido político y ha sido excluida de decisiones claves del Gobierno.

Foto de archivo del presidente colombiano Gustavo Petro. EFE


Márquez también denunció el impacto de las narrativas de odio y discriminación racial que han minado su legitimidad: “¿Cómo se elimina a una mujer negra del poder en una democracia contemporánea? Con narrativas que sirven de antesala para los explosivos y las balas”.

Señaló que muchas veces las mujeres afro en espacios de poder no son juzgadas por su capacidad, sino por si merecen o no estar allí. “Cuando una mujer asciende, la sospecha la persigue (…) Si sale del margen asignado, entonces es arrogante, torpe, peligrosa”.

Un llamado desde el activismo afrofeminista

Francia Márquez hizo un llamado a no solo visibilizar los logros de las mujeres afrodescendientes, sino a garantizar su participación real en las estructuras de poder. Su testimonio se suma a los crecientes reclamos sobre racismo institucional en Colombia, especialmente contra liderazgos femeninos afros.

La intervención de la vicepresidenta, en el contexto del Festival del Día Internacional de las Mujeres y Niñas Afrodescendientes, ha reactivado el debate público sobre la inclusión política, la representación real y el papel de los liderazgos afrodescendientes en el gobierno colombiano.