La crisis migratoria en Ciudad de México se ha intensificado en los últimos meses, con cientos de migrantes varados en la capital ante la falta de documentos y la desconfianza hacia las instituciones. El fenómeno, antes concentrado en las ciudades fronterizas, ahora tiene un nuevo epicentro: la capital mexicana, donde el flujo migratorio se estanca en medio del endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos bajo la administración del presidente Donald Trump.

Tania Rodríguez Zafra, directora de Ayuda en Acción México, explicó que el reciente cierre de las citas CBP-One, el aumento de las deportaciones y los obstáculos legales han frenado el paso de los migrantes hacia la frontera, obligándolos a establecerse en el centro del país.

“La gente ya no va directo a la frontera; ahora Ciudad de México se ha convertido en un punto de espera obligado”, explicó Rodríguez, quien detalló que actualmente se reciben entre 500 y 800 solicitudes de asilo diarias, según cifras de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).

Un informe de Ayuda en Acción revela que el 44 % de los migrantes encuestados —provenientes principalmente de Venezuela, Cuba y Centroamérica— enfrentan barreras legales, amenazas de deportación y falta de información clara sobre sus procesos, lo que los mantiene atrapados en la capital sin poder avanzar.



Uno de los testimonios destacados es el de Luis Miguel, un joven venezolano que trabaja en una fábrica y admite sentirse decepcionado por la calidad de vida. “Si la página vuelve a abrirse, me voy”, dijo.

Albergues temporales y rechazo vecinal

En respuesta a la creciente inmovilidad migrante, el Gobierno de Ciudad de México ha implementado planes para habilitar albergues para personas en movilidad, lo que ha generado protestas vecinales en colonias como Peralvillo y Azcapotzalco.

El cierre de la Escuela Libre de Homeopatía de México en Peralvillo, donde también funcionaba un hospital comunitario, ha generado inconformidad entre los residentes de colonias cercanas como Tepito, Morelos y Guerrero. La doctora Isis María Infante, quien labora en la institución, criticó que las autoridades estén usando el argumento migratorio para justificar lo que consideran una expropiación. “No estamos en contra de los migrantes, pero esto afecta a nuestras comunidades vulnerables”, afirmó.

Como alternativa, Ayuda en Acción México inauguró en 2024 la primera casa de transición en Ciudad de México, destinada a mujeres y población LGTBI migrante. En este espacio se ofrece alojamiento temporal, apoyo en regularización de documentos, empleo y búsqueda de vivienda.

“Queremos apoyar a quienes verdaderamente desean establecerse y llevar una vida digna. Las personas que eligen entrar al programa reciben un acompañamiento integral”, detalló Rodríguez Zafra, quien advirtió que, según las proyecciones de su organización, las fronteras de Estados Unidos no volverán a abrirse durante este año.