El reconocido político populista británico Nigel Farage, líder del partido Reform UK, propuso enviar a delincuentes violentos británicos a prisiones fuera del país, incluyendo a El Salvador como posible destino, para reducir los costos carcelarios y enfrentar el aumento de la criminalidad en el Reino Unido.

Durante un discurso sobre orden público, Farage cuestionó el alto costo del sistema penitenciario británico. 

“Es asombroso que mantener a un preso en el Reino Unido cueste casi £52,000 al año (unos $70 mil). Puedes enviar a un niño a Eton (un prestigioso internado británico) con ese dinero”, afirmó. 

En ese contexto, sugirió que prisioneros de alta peligrosidad como Ian Huntley podrían ser enviados a instalaciones como el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la cárcel de máxima seguridad en El Salvador conocida por albergar a miembros de pandillas. Ian Huntley es un criminal británico conocido por el secuestro y asesinato de las niñas de 10 años Holly Wells y Jessica Chapman en agosto de 2002 en Inglaterra.



Aunque Farage reconoció que no ha tenido conversaciones formales con el gobierno salvadoreño, señaló que dicho país ya ha aceptado deportaciones similares desde Estados Unidos bajo el mandato del presidente Donald Trump, quien en marzo pasado envió más de 250 venezolanos al CECOT, los que recientemente fueron repatriados a su país tras una negociación a tres bandas que incluyó a Estados Unidos.

Desde el Gobierno británico, se descartó tajantemente la posibilidad de trasladar prisioneros al extranjero. Un portavoz del primer ministro sostuvo que las ideas de Farage están “sin financiamiento y carecen de detalle”, añadiendo que la prioridad es invertir y mejorar el sistema penitenciario nacional.

Un grupo de reos rodeados de custodios en el CECOT. DEM

El plan de Farage

El plan de Reform UK contempla la creación de 10,000 plazas carcelarias adicionales en países aliados, mediante el alquiler de celdas por un costo estimado de £250 millones anuales (unos $337 millones), lo que incluiría acuerdos con “múltiples socios”, entre ellos El Salvador.

Farage también delineó una estrategia más amplia contra el crimen, que incluye contratar 30,000 nuevos agentes policiales, implementar cero tolerancia al hurto y restaurar registros e inspecciones en áreas de alto índice de violencia con cuchillo.

Además, propuso liberar otras 10,000 plazas carcelarias mediante la deportación de reos extranjeros a sus países de origen. Ya ha entablado conversaciones con el primer ministro de Albania, Edi Rama, para facilitar este proceso. A cambio, estaría dispuesto a aceptar ciudadanos británicos encarcelados en el extranjero.

El político populista no detalló completamente el financiamiento, pero indicó que su plan costaría £17.4 mil millones (unos $23,478 millones) en un período de cinco años, y prometió cubrirlo con recortes masivos al gasto público, eliminando proyectos como HS2 y políticas relacionadas con cero emisiones netas.

Mientras tanto, Farage insiste en que sus políticas son necesarias para evitar lo que describe como un “colapso social” en algunas regiones del país a causa de los índices de criminalidad en alza.