El sector privado de Honduras urgió el jueves a que las elecciones generales del próximo 30 de noviembre se desarrollen bajo principios de transparencia, legitimidad y credibilidad, elementos que consideran esenciales para garantizar la estabilidad democrática y la seguridad jurídica en el país.
Durante la inauguración de su nueva sede en San Pedro Sula, la presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Anabel Gallardo, recalcó que el futuro de Honduras está atado a la realización de un proceso electoral confiable que devuelva la confianza ciudadana e inversionista.
“Como sector privado, reiteramos nuestro llamado a que se garanticen elecciones transparentes y creíbles, que brinden certeza jurídica y confianza a todos los hondureños. ¡Un país que quiere crecer necesita certidumbre! ¡Y esa certidumbre comienza en las urnas!”, expresó Gallardo.
La dirigente empresarial enfatizó que el respeto a la democracia, las instituciones y el Estado de derecho son pilares fundamentales para el clima de inversión y el desarrollo económico.
En los próximos comicios, Honduras elegirá presidente, tres designados presidenciales, 128 diputados al Congreso Nacional, 20 al Parlamento Centroamericano y 298 alcaldías. El nuevo mandatario asumirá el cargo el 27 de enero de 2026, en reemplazo de Xiomara Castro.
Gallardo subrayó que el Cohep, junto a otras gremiales empresariales, asume el compromiso de “defender un proceso electoral limpio” y promover el fortalecimiento democrático. “La **democracia es la base donde florece la libre empresa y el progreso social. Solo en un país plural y democrático se pueden construir oportunidades para todos”, sostuvo.
La presidenta del Cohep también exhortó al Consejo Nacional Electoral (CNE) a cumplir con el calendario electoral y con las disposiciones legales. “Invito a los consejeros a que cumplan la ley, porque preocupa que no estén sesionando y hay temas clave pendientes”, señaló.
El llamado ocurre en un momento de tensión institucional dentro del CNE, luego de que la consejera Ana Paola Hall (Partido Liberal) pusiera a disposición su cargo y Marlon Ochoa (partido oficialista Libre) se ausentara repetidamente de las sesiones, generando incertidumbre a pocos meses de las elecciones generales.